REDACCIÓN INTERNACIONAL.- La llegada de la menopausia es uno de los momentos más temidos por las mujeres. Por un lado, librarse para siempre de la menstruación puede llegar a ser una liberación, pero los problemas de salud y las molestias asociadas a esta, así como sus consecuencias psicológicas, hace que la mayoría de las mujeres esperen ese momento con temor e incertidumbre.

La menopausia suele ocurrir de media a los 51 años, mayoritariamente entre los 45 y los 55, aunque hay mujeres que pasan por este proceso antes de los 45 y otras cerca de los 60. Dado que se trata de un periodo muy amplio y que muchas mujeres experimentan signos de la premenopausia durante años, es muy difícil saber cuándo la menopausia tendrá lugar realmente.

Desde hace unos años existen test caseros, pero que solo indican si se ha iniciado la premenopausia, un periodo que puede durar hasta 10 años, por lo que no resultan muy útiles. Para predecirlo con bastante exactitud en Estados Unidos disponen de MenoCheck, un test que, mediante un análisis de sangre, es capaz de detectar -en mujeres de 47 años o más -con bastante exactitud si la última menstruación se producirá en los próximos 12 o 24 meses.

En España, no está disponible, por lo que, tanto los profesionales como las mujeres, se siguen guiando por los signos previos que suelen anteceder a la menopausia.

Fases de la menopausia
La menopausia propiamente dicha se considera que empieza cuando los ovarios dejan definitivamente de funcionar. Esto ocurre cuando no se han producido no se han producido menstruaciones en los últimos 12 meses en mujeres de 45 años o más. En casos de que la mujer sea menos de esta edad y no hay alguna causa que hay provocado la menopausia (como una histerectomía), habrá que acudir al ginecólogo a hacerse un examen, pues se consideraría menopausia precoz (antes de los 40) o temprana (antes de los 45).

La menopausia se divide en tres fases:

•Premenopausia: Periodo reproductivo anterior a la menopausia.

•Perimenopausia: Es un periodo de transición de duración muy variable, pues se calcula que puede durar entre 2 y 8 años. Es en esta fase cuando empiezan a producirse los cambios hormonales que desembocarán en la menopausia. Aunque a veces sean sutiles, ya pueden empezar a notarse ciertos síntomas y efectos biológicos que nos harán sospechar que la menopausia está cerca. Estos cambios se producirán sobre todo un año antes, cuando los niveles hormonales cambiarán drásticamente. En este periodo, los síntomas se incrementarían., sobre todo cuando empiezan a descender los estrógenos, y estaríamos ante la premenopausia.

•Menopausia. Comienza después de la última menstruación, pero para poder estar seguros de que ha llegado la menopausia, debemos esperar un año, es decir, estar un año sin menstruación. Durante esta etapa, los ovarios dejan definitivamente de funcionar y se producen e intensifican los síntomas propios de la menopausia: sofocos, insomnio, irritabilidad, cambios en la sexualidad, etc.

•Postmenopausia. Esta etapa se produce cuando los síntomas se reducen o cesan y se alarga hasta que empieza la tercera edad.

Primeros signos de que la menopausia se aproxima
Los primeros signos de que los ovarios están dejando de funcionar correctamente empiezan a manifestarse bastante antes de la menopausia, durante la perimenopausia, que puede prolongarse varios años. Los ovarios, encargados de secreta las hormonas femeninas, dejan de hacerlo con normalidad y empiezan a secretar menos. La primera afectada, según AEGO (Asociación española de Ginecología y Obstetricia), es la progesterona, lo que provoca un desequilibrio entre esta y los estrógenos, que se convierte en la ‘hormona dominante’, y provoca algunos de estos síntomas:

•Cambios en la menstruación. Al principio serás sutiles, pero en general, los períodos se acortan unos días (también pueden alargarse), el flujo se vuelve más o menos abundante, dura más o menos días, pueden aparecer coágulos…

Según avanza a perimenopausia, las reglas pueden espaciarse hasta estar 2 o 3 meses sin producirse, para luego volver a aparecer. Esta etapa se conoce como climaterio.

•Algunas molestias menstruales o premenstruales pueden o reducirse, como el dolor o las molestias en los pechos. Otras, en cambio, se acentúan, como el dolor de cabeza o incluso sofocos.

•La piel se vuelve más seca y tirante. Esta sequedad también puede producirse en las mucosas provocando sequedad vaginal.

•Molestias digestivas, como gases, flatulencia o distensión abdominal.

•Mayor tendencia a la retención de líquidos y a ganar peso. Además, esta grasa puede empezar a distribuirse de manera distinta: alrededor de la cintura y las caderas.

•Cambios de humor, irritabilidad, ansiedad, depresión…

•Tendencia a tener las manos y los pies fríos.

•Disminución de la libido.

•Dificultad para concentrarse.

Algunos de estos síntomas se acentúan según se aproxima y durante la menopausia, sobre todo los cambios de humor, los sofocos, los trastornos del sueño, la sequedad y los cambios de la figura.

Qué factores incluyen en la menopausia
Cada mujer es distinta, y la llegada de la menopausia depende, además, de muchos factores, tanto genéticos como del estilo de vida. Cuando se trata de una menopausia natural -que no se haya producido por la extirpación de los ovarios o el útero, de un tratamiento agresivo como la quimioterapia o de alguna enfermedad-, pueden influir:

•Herencia familiar. La edad a la que tu madre o tu abuela tuvieron la menopausia puede influir, pero tampoco es determinante. Influye, sobre todo, si se trata de menopausias prematuras, es decir, que si tu madre tuvo una menopausia precoz, tienes más posibilidades de padecerla. Lo que no influye, como se creía, es la edad de la primera menstruación ni el número de hijos.

•Tabaquismo. Las mujeres que fuman de manera habitual tienen más probabilidades de tener una menopausia prematura y suelen llegar a la menopausia antes, hasta tres años. Esto se debe a que su consumo está vinculado con la disminución de los estrógenos.

•La dieta. Una alimentación rica en proteínas animales en general y carnes procesadas en particular también puede contribuir a adelantar la menopausia.

•Ejercicio físico. Influye de manera significativa, tanto en exceso como por defecto. Es decir, que tanto una vida sedentaria como ser una atleta de élite pueden adelantar la menopausia. Lo ideal es mantener una vida activa y realizar deporte varias veces por semana.

•Tratamientos de reproducción asistida. Aunque aún faltan investigaciones que lo corroboren, someterse a un tratamiento de fertilidad que induzca la ovulación -como una inseminación artificial o una fecundación in vitro- podrían adelantar la menopausia.

Fuente: https://www.20minutos.es

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