Pasar la Navidad y el Año Nuevo a bordo de un barco como tripulante es un momento muy especial. Es algo que sólo hay que vivir para entenderlo del todo.
La alegría de las fiestas se mezcla con la nostalgia de estar lejos de la familia y amigos de tierra, aclaro esto porque en los barcos también tenemos amigos que nos quedan para toda la vida.
Los preparativos de la tripulación de Cruceros
Entre unos o dos cruceros antes de Navidad empiezan con los preparativos, decoraciones y planificación del entretenimiento a bordo.
La planificación comienza mucho antes que eso, revisar que la decoración esta lista, comprar lo faltante a través de las agencias de puerto que se ocupan de los cruceros en los puertos del itinerario y mucho más.
Navidad y el Año Nuevo significan un cambio de rutina, si es que se puede hablar de eso cuando de trabajar en un crucero se trate.
Muchas veces y según la gestión de nuestras emociones (porque como siempre les digo eso depende de nosotros mas que del afuera) puede desembocar en stress.
Los pasajeros a bordo durante los cruceros de Navidad y Año Nuevo tienen expectativas mucho más altas que las que tendrían normalmente durante un crucero “normal”.
Esto supone una carga extra para los miembros de la tripulación, que a veces trabajan hasta 14 horas al día (el promedio legal máximo es de 13 horas al día, 7 días a la semana), en los cruceros la tripulación no tiene días libres.
Crew
Más allá de los festejos, los Crew (como se llama a la tripulación) deben rendir al 100% en sus tareas asignadas. No hace falta decirlo, es agotador.
Por suerte la gran mayoría de los pasajeros solo quieren tener unas buenas vacaciones y están de excelente ánimo. Los que son demasiado exigentes, buscan problemas u obtener compensaciones son muy pocos.
En medio de este período tan agitado y estresante las Compañía normalmente intentan dar detalles, desde comidas mas ricas a fiestas, regalos de fin de año o compensaciones en bonos o dinero.

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