Jorge Ramos pertenece a varios mundos. Nació en México y vive en Estados Unidos, donde durante 40 años ha desarrollado una fructífera carrera periodística que se encumbró a lo más alto desde la cadena hispana Univisión, empresa televisiva de la que se despidió este viernes como estelar del noticiario y el domingo lo hará como presentador de un popular programa de análisis coyuntural.
“Este viernes es mi último noticiero en Univisión luego de 38 años. Y el domingo se transmite el último episodio de ‘Al Punto’ tras 17 años. Puro agradecimiento”, escribió el miércoles el mexicano, que emigró a Estados Unidos en 1983.
El viernes, en un ambiente mezclado de tristezas y alegrías, Ramos se despìdió: «Este es mi último noticiero… comencé con 28 años de edad, sin canas, en este mismo lugar. Ahora tengo 66 y ya me ven».
A seguidas agregó: «Hace poco hice la cuenta y me ha tocado presentar alrededor de 8,000 noticieros, más o menos… Hay algo casi mágico y lleno de adrenalina en producir un noticiero en equipo. García Márquez tenía razón de que el periodismo es el mejor oficio del mundo, no puedo imaginarme ninguna otra profesión que me hubiera permitido una vida tan intensa y tan llena de satisfacciones y aventuras como ésta».
Ramos es un testigo de la historia: «El no haber delimitado fronteras me ha dado la flexibilidad y la perspectiva que un periodista necesita para ver las cosas y analizarlas», dice en el prólogo de su libro, «Atravesando Fronteras: la autobiografía de un periodista en busca de su lugar en el mundo», de 2002.
Sin tapujos, Ramos ha escrito y hablado sobre el racismo y la discriminación a los que se ha hecho frente en Estados Unidos, pero también sobre por qué ama a este país y puede llegar a ser, incluso, más patriota que muchos ciudadanos estadounidenses.
Con todo, Ramos siente que «no es de aquí ni es de allá», como dice la canción de Facundo Cabral.
Después de muchos años como presentador de noticias y de verse impedido a dar su propia opinión, tiene montones de cuentos atascados en la garganta: sus encuentros con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez; de EEUU, George W. Bush, o de México, Vicente Fox, por sólo citar algunos.

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