Aterrizar en el Aeropuerto Internacional George Bush de la ciudad de Houston es adentrarse en una de los territorios más diversos de Norteamérica. Algunos entendidos afirman que pueden llegar a escucharse más de una decena de idiomas en las calles de esta urbe, que según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, alberga un 43% de latinos entre sus habitantes, exactamente 1.013.423. La cifra aumenta a más de 2,5 millones cuando se incluye el área metropolitana, con los condados The Woodlands y Sugarland.
La comunidad mexicana ocupa el primer lugar, con un 70% del pastel hispano, mientras que la diáspora venezolana se lleva el último con casi 3%. El crisol latino de la ciudad se completa con las comunidades provenientes de Honduras, Cuba, Perú, Colombia, Puerto Rico y Guatemala.
Las primeras impresiones de Houston
A diferencia de Nueva York, San Francisco o Washington, Houston está atravesada por autopistas. Las distancias entre un lugar y otro son grandes así que recorrer la ciudad implica largos viajes en automóvil. No es una urbe que se muestre como un abanico, hay que descubrirla poco a poco. Tampoco es peatonable aunque puede caminarse por secciones siempre y cuando el clima lo permita. Las temperaturas pueden ser extremas en esta ciudad, famosa por su calor intenso y húmedo en buena parte del año.
Si el tiempo con el que se cuenta es corto, una visita obligada es el Centro Espacial Johnson, una de las principales atracciones de esta metrópoli desde su apertura en 1992, con más de un millón de asistentes cada año. El recorrido incluye más de 400 artefactos espaciales, la colección de rocas lunares y muestras traídas desde la Luna, y exposiciones permanentes y otras temporales con toda la historia de la exploración espacial de Estados Unidos. Es necesario comprar los boletos con anticipación, con un costo de 29,95 dólares para los adultos y 24,95 dólares para niños de cuatro a once años. Los menores de tres años entran gratis, y los adultos mayores de 65 años gozan de una tarifa de 27,95 dólares.
Aterrizar en el Aeropuerto Internacional George Bush de la ciudad de Houston es adentrarse en una de los territorios más diversos de Norteamérica. Algunos entendidos afirman que pueden llegar a escucharse más de una decena de idiomas en las calles de esta urbe, que según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, alberga un 43% de latinos entre sus habitantes, exactamente 1.013.423. La cifra aumenta a más de 2,5 millones cuando se incluye el área metropolitana, con los condados The Woodlands y Sugarland.
La comunidad mexicana ocupa el primer lugar, con un 70% del pastel hispano, mientras que la diáspora venezolana se lleva el último con casi 3%. El crisol latino de la ciudad se completa con las comunidades provenientes de Honduras, Cuba, Perú, Colombia, Puerto Rico y Guatemala.
Las primeras impresiones de Houston
A diferencia de Nueva York, San Francisco o Washington, Houston está atravesada por autopistas. Las distancias entre un lugar y otro son grandes así que recorrer la ciudad implica largos viajes en automóvil. No es una urbe que se muestre como un abanico, hay que descubrirla poco a poco. Tampoco es peatonable aunque puede caminarse por secciones siempre y cuando el clima lo permita. Las temperaturas pueden ser extremas en esta ciudad, famosa por su calor intenso y húmedo en buena parte del año.
Si el tiempo con el que se cuenta es corto, una visita obligada es el Centro Espacial Johnson, una de las principales atracciones de esta metrópoli desde su apertura en 1992, con más de un millón de asistentes cada año. El recorrido incluye más de 400 artefactos espaciales, la colección de rocas lunares y muestras traídas desde la Luna, y exposiciones permanentes y otras temporales con toda la historia de la exploración espacial de Estados Unidos. Es necesario comprar los boletos con anticipación, con un costo de 29,95 dólares para los adultos y 24,95 dólares para niños de cuatro a once años. Los menores de tres años entran gratis, y los adultos mayores de 65 años gozan de una tarifa de 27,95 dólares.
Aterrizar en el Aeropuerto Internacional George Bush de la ciudad de Houston es adentrarse en una de los territorios más diversos de Norteamérica. Algunos entendidos afirman que pueden llegar a escucharse más de una decena de idiomas en las calles de esta urbe, que según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, alberga un 43% de latinos entre sus habitantes, exactamente 1.013.423. La cifra aumenta a más de 2,5 millones cuando se incluye el área metropolitana, con los condados The Woodlands y Sugarland.
La comunidad mexicana ocupa el primer lugar, con un 70% del pastel hispano, mientras que la diáspora venezolana se lleva el último con casi 3%. El crisol latino de la ciudad se completa con las comunidades provenientes de Honduras, Cuba, Perú, Colombia, Puerto Rico y Guatemala.
Las primeras impresiones de Houston
A diferencia de Nueva York, San Francisco o Washington, Houston está atravesada por autopistas. Las distancias entre un lugar y otro son grandes así que recorrer la ciudad implica largos viajes en automóvil. No es una urbe que se muestre como un abanico, hay que descubrirla poco a poco. Tampoco es peatonable aunque puede caminarse por secciones siempre y cuando el clima lo permita. Las temperaturas pueden ser extremas en esta ciudad, famosa por su calor intenso y húmedo en buena parte del año.
Si el tiempo con el que se cuenta es corto, una visita obligada es el Centro Espacial Johnson, una de las principales atracciones de esta metrópoli desde su apertura en 1992, con más de un millón de asistentes cada año. El recorrido incluye más de 400 artefactos espaciales, la colección de rocas lunares y muestras traídas desde la Luna, y exposiciones permanentes y otras temporales con toda la historia de la exploración espacial de Estados Unidos. Es necesario comprar los boletos con anticipación, con un costo de 29,95 dólares para los adultos y 24,95 dólares para niños de cuatro a once años. Los menores de tres años entran gratis, y los adultos mayores de 65 años gozan de una tarifa de 27,95 dólares.
Aterrizar en el Aeropuerto Internacional George Bush de la ciudad de Houston es adentrarse en una de los territorios más diversos de Norteamérica. Algunos entendidos afirman que pueden llegar a escucharse más de una decena de idiomas en las calles de esta urbe, que según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, alberga un 43% de latinos entre sus habitantes, exactamente 1.013.423. La cifra aumenta a más de 2,5 millones cuando se incluye el área metropolitana, con los condados The Woodlands y Sugarland.
La comunidad mexicana ocupa el primer lugar, con un 70% del pastel hispano, mientras que la diáspora venezolana se lleva el último con casi 3%. El crisol latino de la ciudad se completa con las comunidades provenientes de Honduras, Cuba, Perú, Colombia, Puerto Rico y Guatemala.
Las primeras impresiones de Houston
A diferencia de Nueva York, San Francisco o Washington, Houston está atravesada por autopistas. Las distancias entre un lugar y otro son grandes así que recorrer la ciudad implica largos viajes en automóvil. No es una urbe que se muestre como un abanico, hay que descubrirla poco a poco. Tampoco es peatonable aunque puede caminarse por secciones siempre y cuando el clima lo permita. Las temperaturas pueden ser extremas en esta ciudad, famosa por su calor intenso y húmedo en buena parte del año.
Si el tiempo con el que se cuenta es corto, una visita obligada es el Centro Espacial Johnson, una de las principales atracciones de esta metrópoli desde su apertura en 1992, con más de un millón de asistentes cada año. El recorrido incluye más de 400 artefactos espaciales, la colección de rocas lunares y muestras traídas desde la Luna, y exposiciones permanentes y otras temporales con toda la historia de la exploración espacial de Estados Unidos. Es necesario comprar los boletos con anticipación, con un costo de 29,95 dólares para los adultos y 24,95 dólares para niños de cuatro a once años. Los menores de tres años entran gratis, y los adultos mayores de 65 años gozan de una tarifa de 27,95 dólares.

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