El aguacate es esa fruta esencialmente verde y exquisitamente agradable al paladar, que se comporta de maravilla junto con casi cualquier producto comestible, sea de mar, huerto, granja o corral que se le ponga a su lado. Es aliada de la salud, experimentada en belleza, y con sus atributos ha cautivado a todos los continentes desde su lugar de origen: México, donde primero supieron apreciar su riqueza.
La palabra aguacate procede de la lengua náhuatl, “ahuacatl”, y significa testículo por la forma en que dicho fruto cuelga de su árbol. El náhuatl, la lengua de los aztecas y de los actuales pueblos nahuas, es originaría de México. Este término es usado de manera generalizada en la mayoría de los países centroamericanos.
El término “palta” para nombrar este fruto, sin embargo, es usado en Argentina, Perú, Bolivia, Chile y Uruguay, y en esta parte del continente tiene su origen del idioma quechua, originario de los Alpes peruanos que se extendió hacia el sur del continente.
El aguacate es un fruto en forma de baya, pera u oval que suele tener un tamaño variable, normalmente entre 7 y 30 centímetros de largo y hasta 15 centímetros de ancho. Su peso normal oscila entre los 200/400 g., aunque pueden encontrarse piezas de hasta 2 kg. de peso. Su cáscara es rugosa y de color verde o verde oscuro, la pulpa es carnosa, de color verde claro que suele ser firme o untuosa, dependiendo del nivel de maduración de la fruta y el lugar de cultivo. La semilla, situada en el centro de la pulpa, es de gran tamaño, puede medir entre 5 y 6 cm.

Discussion about this post